|
I. Historia de la celebración en México prehispánico
Las celebraciones en torno a los muertos, ocupaban dos meses del calendario para los antiguos habitantes del territorio mejicano; durante el Tlaxochimaco, se festejaba el Miccailhuitntli, o fiesta de los muertos, que tenía lugar a mediados de julio. Se cortaba un árbol llamado Xócotl, al que se le sacaba la corteza y se adornaba con cientos de flores, haciéndole ofrendas y reverencias, durante la llamada fiesta de los muertitos.
A comienzos de agosto, tenía lugar la fiesta de los muertos grandes, llamada Ueymicailhuitl, que iniciaba con la caída del Xócotl; se realizaban rondas ceremoniales en torno al tronco, banquetes enormes y sacrificios de personas, mientras cantaban y danzaban adornados con plumas. Esta segunda celebración, en torno a los muertos grandes, incluía la fabricación de altares conmemorativos de los familiares difuntos, antecesores de los altares actuales.
Los antiguos habitantes de Méjico, entendían el paso a la muerte de una manera diferente; para ellos no existía un cielo y un infierno, como lugares de castigo o gloria, sino diferentes tipos de paraíso a los que se podía acceder de acuerdo a la razón por la que habían fallecido. Los lugares a los que se conducían las almas podían ser:
A estas mujeres las enterraban en los patios del palacio del Sol, en señal de que podrían acompañarlo desde su salida hasta el ocaso. Este lugar era de gran alegría, como una fiesta permanente, y al cabo de cuatro años, las almas que allí habitaban podían volver a la tierra en forma de hermosas aves. |
|
|
|
| Encuentra información del día de muertos: |
|
Otras Fiestas
Reyes Magos |